¿El estado de Flow es tu mejor compañía?

En muchas ocasiones, se nos tacha, cada vez más, de que hacemos muchas cosas a la vez. 

Las nuevas generaciones no son capaces de ver “solamente” una peli o un capítulo de una serie sin que ello implique no estar con el móvil, o escuchando otra cosa o jugando a algún jueguito. Creyendo que en la multiactividad está la respuesta a no perderse nada de la vida y de sus múltiples posibilidades.

Los “viejunos” o “viejóvenes” también hemos caído en la trampa en la que nos decían que teníamos que hacer muchas cosas a la vez para ser más productivos y con el tiempo y los años hemos aprendido que no solamente es mentira sino que además es peor para nuestra salud física y mental.

Por lo que hemos vuelto a las viejas costumbres de:

  • caminar sin música,
  • hacer deporte sin listas interminables de musicona, que ya bastante nos la ponen en nuestro gym favorito, 
  • ir a la compra sin prisas y sin niños para poder deleitarnos en lo que compramos y en lo que no,
  • Sentarnos a ver esa serie sin remordimientos y sin móvil,
  • Poner modo avión en todas aquellas actividades que lo permitan y podamos estar plenamente conscientes en ellas y no en los ladrones de tiempo más recurrentes.
  • El charlar amigablemente sin presión de llegar tarde a algún lugar,
  • Sentirnos privilegiados los que vivimos a 5 o 10 min de la playa o del monte y poder disfrutar de esas vistas incomparables en cualquier día de la semana y cualquier horario.

El verdadero lujo es el estar aquí y ahora en un estado de Flow.

¿Qué es eso, Elena?

Pues sencillamente cuando te enfocas en hacer una tarea sin ninguna distracción durante un periodo de tiempo y todo sale sin esfuerzos, sin darle mucho a la cabeza, como si dijéramos casi sin pensar. 

Imagina que tienes que preparar un informe para tu jefe o cliente, has recopilado todos los datos que quieres plasmar en el informe, solamente te queda escribirlo y ponerle forma. Pero resulta que la mesa de tu oficina esta en un despacho que todo el mundo para por allí con lo que las distracciones y los ladrones de tiempo están en su apogeo.

¿Cómo podríamos solucionar este tema?

Pues podrías irte a la sala de juntas, cerrarla, dejar el móvil en el cajón lejos de tu mano, ponerte música si fuera posible, beber agua, llevarte el ordenador o la agenda así como toda la información necesaria para hacerlo, ponerte un temporizador tipo alarma o reloj de arena y comenzar. 

Cuando comienzas a escribir sin interrupciones, que todo sale, que las ideas se van colocando solas y que se disfruta montándolo sin esfuerzo sin parones ni interrupciones… ese instante es el estado de Flow.

Hay personas que les dura ese tiempo de Flow unos 15, 20, 30, 45 e incluso entre 60 o 90 minutos, ya que con la práctica y entrenamiento se va ampliando, con lo cual aquellas tareas tanto mentales como manuales más arduas o que necesitan más concentración pueden resolverse en esos estados de flow y en estos tramos del tiempo estipulado para ti.

A mí me sucede en los aviones.

Me pasa hace muchos años. El hecho de vivir en un isla hace que para casi cualquier cosa tengo que coger un avión, por lo que esos tiempos son mis estados de flow. Tiempos donde se me desarrolla la creatividad, la visión y fluyen los temas más disparatados y curiosos.

De hecho, este texto está siendo escrito durante un vuelo TFN-AGP de más de dos horas.

Ahora, cuéntame, ¿cuáles son tus momentos de estado de Flow y cuánto te duran?

#MétodoMOA

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